PREHISTORIA

 

Al inicio del periodo Cuaternario, hace 500.000-600.000 años, llegaron las glaciaciones (fueron 4) que, separadas por miles de años, cubrieron de hielo a Europa.

En los periodos inter-glaciares el clima era suave, moderadamente caluroso, subtropical.

Historia de Asturias por Concejos

El cambio de clima trae como consecuencia el cambio de fauna; así, en los periodos interglaciares existían hipopótamos y elefantes, que desaparecían en los periodos glaciares, dando paso al rinoceronte lanudo, al mamut, reno, foca...

Gijón: Crónicas del siglo XIV

Otros persistían en los dos periodos: oso, jabalí, zorro, hiena, caballo, toro, ciervo, alce, gamo, rebeco y cabra montesa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ir al inicio de página

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ir al inicio de página

Son HOMO NEANDERTALENSIS los que representan a la humanidad en esta primera parte de la historia.

Trabajan toscamente la piedra, hacen útiles rudimentarios. Es el PALEOLITICO (SUPERIOR e INFERIOR).

Paleolítico Inferior

Chelense

(600.000 años)

 

Achelense

(300.000 años)

Hacha de sílex (Avilés), piezas de cuarcita tallada(Cueva de Riera, en Posada)

Musteriense

(700.000 años)

Pequeños utensilios en: Cuevas de Arnero, en Posada y de El Conde, en Tuñón

De esta época no hay restos humanos.

Cuando las tallas son menos toscas ya encontramos al HOMO SAPIENS: entramos en el Paleolítico Superior.

Paleolítico Superior

Auriñaciense

Cueva del Cuetu la Mina y Arnero (Posada), del Conde (Tuñón), hay hojas de sílex y objetos tallados, de hueso y marfil, en forma de punzones.

Solutrense

Cueva de Cuetu la Mina, restos superpuestos a los del Auriñaciense

Magdaleniense

Bastones de La Palomba (Soto de Regueras); Huesos labrados. Bastones perforados, piedras con agujero de suspensión y dibujos de traza geométrica, en cueva de La Riera (Posadas). Objetos similares en La Cuevona (Ribadesella) y S. Pedro de Nora.

Las pinturas de las cuevas, a las que dedicamos unas líneas por su importancia. Arte rupestre Franco- Cantábrico, que desde el Sudoeste francés, llega hasta Asturias- Santander. Comienza en el Auriñaciense y culmina en el Magdaleniense, a finales de la era post- glaciar y comienzo de la glaciar.

Después de estas culturas, las que les siguieron en Europa no dejaron huella de un arte comparable.

Ante todo, disfrutamos de una intención estética, que ahora apreciamos.

Comentamos las cuevas más significativas de la región:

- Cueva del PINDAL, en Pimiango. Figuras de un pez, un jabalí, un bisonte herido y un elefante, en cuyo interior se aprecia la forma y posición del corazón. Son representaciones auriñacienses y magdalenienses.

- Cueva de Loja, en Peñamellera. Aparecen 6 vaquillas en actitud de caminar una tras otra.

- Cueva del Buxu, en Cangas de Onís, descubierta en 1.916, por el Conde de la Vega del Sella. Tiene dibujos, pintura y grabados de: gamos, bisontes, cabras, caballos y ciervos, signos tectiformes con diversa interpretación(trampas de caza, signos simbólicos o totémicos).

- Cueva de Herrería, en Llanes, con signos tectiformes.

- Cueva de CANDAMO, en Candamo. Es uno de los más altos exponentes del arte rupestre, aparecen pinturas y grabados de diferentes culturas(auriñaciense, solutrense y magdalaniense) a veces superpuestos. Hay figuras de toros silueteados con puntos rojos(anuriñaciense), bisontes, caballos, cabras montesas, ciervos(uno herido por venablos), jabalíes y una foca de maravilloso trazado.

Tiene 70 m de longitud, con un gran salón de grabados y el "Camarín", con sus pinturas superpuestas

- Cueva de Tito Bustillo, en Ribadesella. Descubierta en 1.968, tiene màs de 500 m de galerías, sus moradores disponían de un enlosado que usaban como hogar y utilizaban instrumentos de cuarzita, sílex asta y hueso. El techo de la sala se desplomo, sepultando a uno de sus miembros y cerrando la entrada original. Desde entonces estuvo deshabitada. Además de figuras de animales, hay dos "santuarios", en los que aparecen signos, que se interpretan como esquematizaciones de órganos sexuales masculinos y femeninos.

La industria del hombre Paleolítico se caracteriza por su delicadeza. Cazaron sin arco y pescaron salmones con anzuelo, quemaban huesos para calentarse, cosían con agujas... conchas del mediterráneo encontradas en el norte de Francia presuponen posibles contactos comerciales.

Mientras esto ocurría aquí, otro grupo en el Sur- Sudoeste peninsular dejaba también dibujos comparables a los del Norte. Es el llamado Expresionismo Levantino Prehistórico

EL MESOLITICO

Hace 8.000 años el esplendor artístico del Magdaleniense decayó a la par que los medios de subsistencia; lo llamamos MESOLITICO.

Disminuyó la población, que retrocedió en las manifestaciones técnicas de su industria. Pero en ciertas regiones, como la Cantábrica, reinó un tiempo suave, más bien templado.

Vivieron cerca de los ríos y el mar y desarrollaron una industria que recibió el nombre de Asturiense, por haberse descubierto en Asturias, por un asturiano: El Conde de la Vega del Sella, en 1.914.

Se caracteriza por los "Concheros", enormes amontonamientos de caparazones de moluscos, especialmente " TROCHUS LINEATUS" (llámpares), situados generalmente a la entrada de las cuevas.

Los comían cocidos. Entre las cáscaras aparecen cantos rodados en forma de pico, con tosca factura, que podrían haberse empleado para arrancar y romper los moluscos.

Manifestaciones idénticas aparecen en Vascongadas-Cataluña.

Los concheros más importantes descubiertos son: Cuevas del Penicial, La Riera, Lledias, Balmori y Arnero

Otros objetos encontrados son: candiles de hueso de ciervo(no están raspados ni pulimentados), similares a los bastones de mando. Sin vestigios de cerámica. Cantos rodados aplanados, ovales con cazoleta.

Se considera al Asturaciense como transición del Paleolítico al Neolítico, aunque no todos están de acuerdo, podría ser anterior al Magdaleniense.

Al final del periodo aparece cerámica, anuncio del Neolítico.

Los cráneos encontrados en los concheros denotan una pronunciada braquizofalia(la máxima de la crania hispánica).

LA REVOLUCION NEOLITICA

Se sitúa hace 4.000-6.000 años. Es la del cultivo de los cereales: trigo, cebada, y de la cría de cabras y ovejas. Se supone que llegó de Oriente y que en Asturias se establecieron los que venían de centroeuropa, mientras que en el levante, lo hicieron los que pasaron por Africa.

Hace 4.000 años datamos la EDAD DEL COBRE, como la mina del Aramo(Van Straalen, 1.888), que se sitúa hacia el año 1.500 a. C. En su interior se encontraron 16 esqueletos, 2 íntegros. Entre los cráneos, los había de frente deprimidísima y exagerado prognatismo.

Algunos aún tenían empuñado el instrumento de trabajo... otros, en cuclillas, como si se tratara de un enterramiento; entre los despojos humanos, había martillos de diferentes tamaños, picos de asta, agujas de piedra, cuñas, palos enresinados o cubiertos de piel engrasada para alumbrar, un cuchillo de hueso, rótulas trabajadas en forma de cucharas, crisoles de arcilla y otros objetos, notándose en la galería muchas señales de fuego".

Muy distante en el tiempo, pero de la misma era, es la de El Milagro, en Onís (restos humanos y útiles de explotación)

Hubo yacimientos de estaño en Salabe (Ribadeo) y Ablaneda (Salas).

El hacha de talón es el instrumento más representativo de la Edad de Bronce en Asturias.

LAS CONSTRUCCIONES MEGALITICAS

La historia hace coincidir el descubrimiento de los metales con estas construcciones. Las más importantes son:

- Dolmen de La Santa Cruz, en Cangas de Onís. En el se descubrieron sepulturas con cierta traza antropomórfica. Sus losas muestran dibujos geométricos: triángulos, líneas en ziz-zag. Sobre este dolmen fundó el rey Favila la capilla que da nombre al dolmen.

- El Idolo de Peña Tu, en Puertas (Llanes), conocido popularmente como "la Cabeza del Gentil": dibujo esquemático en trazo rojo de una figura humana, dentro de un "saco alpino"; en un plano retrasado y más pequeñas y esquemáticas aparecen unas figuras de hombres- pino; entre ambas, otra silueta (una daga, una tumba); todo ello en el lateral de una peña que destaca y domina sobre el valle.

- De los dólmenes de Abamia (Corao, Cangas de Onís), Mian y Amieva apenas queda nada. En el Museo Arqueológico de Madrid, hay una losa del primero con una curiosa figura antropomórfica

- Otros restos en Allende, sierra de Penouta y de Carondio.

Por similitud a los dólmenes comentaremos dos túmulos de importancia:

- El de Piedrafita, en el llano del mismo nombre, entre las Regueras y Candamo, que denominaban L´arca los lugareños, estando muy cerca de la cueva de La Paloma.

Otro túmulo importante es el de La Cobertoria, en Lugo de Llanera; es de grandes proporciones.

LOS CASTROS

Nada se sabe de los habitantes de Asturias antes de la descripción de algún romano. Popularmente se habla de Los Celtas y a ellos se les atribuye la construcción de los castros, pero de estos poblados de carácter defensivo no hay pruebas suficientes para comprometerse con alguna de las teorías manejadas con mayor asiduidad. Así, podemos dudar de la existencia de un ente, raza u organización Celta.

Si poco sabemos de quienes estaban aquí antes de llegar los "romanos", de los castros sólo decir que los hubo en gran número, que fueron utilizados y habitados tambien por los "romanos".

De todos los que hay catalogados, el más estudiado es el de Coaña, en el concejo del mismo nombre. Consta de dos recintos: uno central, la acrópolis, ocupa una meseta perfectamente fortificada, a cuyos pies se desarrolla el otro recinto, un barrio de extramuros, (donde se han excavado 50 viviendas) y al que rodeaba un muro, hoy irreconocible.

La disposición del fuego del hogar en un espacio rectangular de tres pequeñas paredes, con un banco adosado a lo largo de la pared, se utilizo en la zona donde se encuentra el Castro, hasta el siglo XVI.

Incluso en esa zona de pueblo bajo, nos asombramos de la multitud de detalles de calidad muy actuales.

Otro castro excavado es el de San Chuis, en Pola de Allende.

Por casi toda la geografía Asturiana hay multitud de castros, la mayoría catalogados. En esos parajes, por el suelo florecen dibujos de piedras formando círculos y extraños fosos que nos ayudan a soñar.

LOS ASTURES PRERROMANOS

Ningún resto arqueológico, ni escrito nos da pistas próximas a la verdad de aquellos pueblos, únicamente escritos muy posteriores hacen los primeros comentarios, ya con las legiones del imperio instaladas en territorio astur.

Asturias ya estuvo poblada en el paleolítico, pero los primeros pobladores conocidos fueron los astures, los galaicos y los cántabros. Los astures eran un pueblo precéltico que se extendía por el este hasta el río Navia, donde comenzaba el territorio de los galaicos. En el oeste, hasta el río Sella, se encontraba el dominio de los cántabros, últimos pueblos peninsulares en ser sometidos por Roma.

La nomenclatura de los pueblos que habitaron estos territorios y más aún la localización de sus ciudades, son muy imprecisas, confusas y contradictorias, tomándose de escritos de historiadores de comienzos de la Era Cristiana, por lo general. Debido a la escasa romanización del territorio y dado que son las únicas fuentes, las resumimos:

- Los Lugones, con un centro de población en Paleontía, cerca de Pola de Lena, según unos y al sur de Astorga, según otros.

- Los Pesicos, con otro centro en Flavionavia (Pravia), en la cuenca del Nalón, ocupando las comarcas de Oviedo, Avilés y Tineo, hasta la frontera galaica. , en la sierra del Rañadoira. Quizás desde el Navia hasta la Ría de Aboño.

- Los Selinos ocupaban el oriente, lindando con los Cántabros, y poseyeron cerca de la costa la ciudad de Noega Uccesia, además de Nardini.

- Los Orniacos, hacia el interior, con centro de población en Intercatia, en las vertientes septentrionales del monte Vindio (Picos de Europa)

Si lo anterior es poco demostrable, tampoco es totalmente creíble, aunque sí muy interesante, la siguiente descripción que Estrabón nos da:

"Los montañeses que habitan en la parte septentrional de la península son gentes austeras y de originales costumbres que gustaban de vestirse con telas pintadas de flores: las mujeres y los hombres con sayos negros, unos y otras con cabellos largos que recogían sobre la frente con un cintillo cuando se aprestaban a combatir. Se alimentaban sobriamente, utilizando manteca en lugar de aceite. Bebían agua y un liquido llamado zytho, fermentado con trigo, cebada y otros cereales, que tomaban en vasos de madera. Mientras el zytho andaba de mano en mano calentando el animo, los jóvenes danzaban al son de una especie de dulzaina. Dormían en el suelo, sin desnudarse, usando solo una especie de almohada mullida con yerba. Exponían los enfermos en la vía publica para que los que pasaban les dijeran su remedio. En sus tratos se servían como signo de cambio de trozos de plata que iban cortando de una lámina de dicho metal. Hacían sacrificios de prisioneros, caballos y machos cabríos al sol, en el ara de los dólmenes. A los parricidas se les apedreaba en los lugares desiertos."....."La cualidad de intratables y la rudeza de estos pueblos (astures, Cántabros y galaicos) no es consecuencia solamente de su condición guerrera, sino también de su remota situación. El camino hacia sus territorios, tanto por mar como por tierra, es largo y la dificultad de comunicación ha hecho que estos pueblos hayan perdido el instinto de sociabilidad y humanidad. Su hosquedad y rudeza, sin embargo, se ha atenuado ahora a causa de la paz (se refiere a la conquista) y la presencia de los romanos entre ellos. Pero allí donde esa permanencia falta o era rara, la gente es más difícil de tratar y más ruda; y si algunos son desagradables meramente como resultado de lo remoto de su tierra, los que viven en las montañas (Asturianos) lo son más aún. Pero ahora, como ya dije, han dejado totalmente de guerrear, pues tanto los Cántabros, que sostienen más organizadas sus cuadrillas de ladrones, como sus vecinos los astures, han sido subyugados por Augusto y en lugar de saquear a los aliados de Roma que viven cerca de las fuentes del Ebro, forman ahora al lado de los romanos. Posteriormente, Tiberio ha establecido en estos territorios tres legiones, con lo que algunas de sus gentes no sólo se han vuelto más pacificas, sino hasta más civilizadas."

Cuando los romanos ocuparon Asturias en el 29-19 a.C. hallaron una dura resistencia en los cántabros y astures, pero la riqueza en minerales, especialmente oro, malaquita y minio de la zona, los impulsó en sus ánimos de conquista. La mayor parte de la población fue vendida como esclava y la restante fue obligada a trabajar en las minas.

En Asturias se constituyó el convento jurídico de Asturum, con su capital Asturica Augusta (hoy Astorga), en la provincia Tarraconense y, después de la reorganización administrativa de Diocleciano, se incorporó a la Gallaecia.

Perteneció posteriormente al reino suevo afirmado en Galicia entre los siglos V y VIII, y al producirse la invasión musulmana de la Península en el año 711, Asturias se convirtió en refugio para los visigodos y en el reducto de resistencia al islam. Tras vencer a los musulmanes en la batalla de Covadonga (año 722) el noble visigodo Pelayo formó el reino de Asturias, que fue el primer reino cristiano independiente de la península Ibérica. El dominio del reino de Asturias, que a mediados del siglo VIII se extendía del Eo al Asón, lo llevó a cabo Alfonso I (años 739-757), quien supo aprovechar las discordias civiles que ensangrentaron a los musulmanes de España para realizar durante casi veinte años, ayudado por su hermano Fruela, grandes campañas devastadoras.

 

A su muerte el reino de Asturias abarcaba una franja costera y montañosa que se extendía desde Vasconia a Galicia. Un ataque musulmán durante el reinado de Alfonso II (791-842) obligó a éste a buscar la alianza de Carlomagno y realizar en 798 una expedición hasta Lisboa.

 

Con el rey Ramiro (842-850) floreció el arte asturiano.

En el siglo X se extendieron hacia el sur, se trasladó la capital de Oviedo a León, y Asturias pasó a ser una provincia del reino castellano-leonés, conservando su entidad administrativa, reforzada cuando en el año 1.388 se convirtió en Principado (concedido al heredero de la corona castellana por primera vez, en la persona del futuro Enrique III el Doliente), otorgado por las cortes de Briviesca (año 1.387) y por los acuerdos de Bayona del año 1.388. Aunque posteriormente perdió su carácter patrimonial, el título de Príncipe de Asturias ha perdurado hasta nuestros días.

En el transcurso de los siglos XVI al XVIII, Asturias se convirtió en una zona eminentemente agrícola y ganadera, con una gran población rural y unas condiciones de vida muy deficitarias.

En la preparación para la industrialización, el interés se centró en el reconocimiento del territorio y la delimitación del espacio hullero asturiano, basado en los informes de Jovellanos, quien creó en el año 1.793 al amparo de la Sociedad asturiana de Amigos del país, y posteriormente del conde de Toreno, el Instituto asturiano de Gijón, con un núcleo de burguesía y pequeña nobleza reformista,

Durante la guerra de la Independencia, Oviedo tuvo una actuación muy destacada en la guerra contra los franceses formando una junta suprema que se encargó de negociar con Londres el envío de ayuda utilizando los puertos asturianos.

En el siglo XIX comenzó la explotación intensiva de las riquezas mineras asturianas. Este hecho provocó una gran transformación social y económica durante la cual surgió una nueva fuerza social hasta entonces inexistente: el proletariado. Reclutado entre los campesinos, no tardarían en arraigar las corrientes de pensamiento político socialistas y anarquistas en Gijón y Langreo.

La historia de las buenas relaciones entre socialistas y anarquistas cristalizó en la unidad obrera durante la revolución de octubre de 1934, en que se proclamó en Asturias la república socialista. Los obreros asturianos respondieron a la convocatoria de huelga general con un alzamiento revolucionario que fue neutralizado por el ejército, comandado por el general Franco. La violencia de los enfrentamientos se repetiría durante toda la guerra civil. La sublevación se inició en la cuenca minera (5 octubre) y de allí se marchó a Oviedo, que fue ocupada gracias a la previa toma de la fábrica de armas de Trubia; Gijón y Avilés se sumaron.

El comité revolucionario formado en Mieres, y presidido por el socialista González Peña llegó a controlar casi toda Asturias y dictó medidas revolucionarias, que no dio tiempo a poner en práctica por la rápida intervención tanto de tropas regulares moras y de la Legión desembarcadas en Gijón, como por la columna del general López Ochoa desde el oeste.

El Frente popular triunfó en Asturias en las elecciones de febrero del año 1.936. Durante la Guerra Civil, toda Asturias excepto Oviedo, permaneció fiel a la república. Pero, tras la caída de Santander (en Agosto del año 1.937), se derrumbó el frente asturiano. Tomada Oviedo por el coronel Aranda, en octubre de 1937 fue ocupado Gijón. Partidas de la UGT y la CNT formaron grupos de guerrilleros (makis) que siguieron actuando en las montañas una vez terminada la guerra (1939).

Las huelgas obreras asturianas de 1962 y 1963 fueron uno de los movimientos de lucha más importantes contra el régimen.

Tras la muerte del general Franco en el año 1.975, y la instauración de la monarquía parlamentaria en 1.978, se inició un proceso autonómico sobre la base del artículo 143 de la constitución.

En Enero del año 1.982 se aprobó el estatuto de autonomía. El 8 de mayo de 1.983 se celebraron las primeras elecciones al Parlamento Autonómico, la Junta general del Principado de Asturias, y se constituyó el gobierno del Principado de Asturias. La victoria del Partido socialista obrero español (PSOE) en estas elecciones permitió al socialista Pedro de Silva Cienfuegos ser elegido primer presidente del gobierno autónomo.

ir al inicio de página